La jubilación se define como el resultado directo de las decisiones tomadas a lo largo de la vida laboral. Y es que al llegar el momento de tramitar la pensión, muchas personas descubren que el resultado no siempre es el deseado. Uno de los principales factores que impactan en el monto final es no contar con las semanas cotizadas en el IMSS suficientes. Ante este panorama, el IMSS ha implementado alternativas para fortalecer el historial laboral, como la Modalidad 40.
Una de las principales ventajas de la Modalidad 40, o también conocida como la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, es la posibilidad de realizar aportaciones voluntarias con una base salarial igual o superior a la última con la que se cotizó ante el IMSS. Esto significa que el trabajador puede elegir el monto de su cotización de acuerdo con sus posibilidades económicas, generando un impacto directo en el cálculo final de la pensión. Entre mayor sea la base seleccionada, mayor será el beneficio económico al momento del retiro, siempre considerando el límite máximo permitido de 25 UMAs vigentes.
Sin embargo, este esquema no está disponible para todos los trabajadores. Antes de iniciar a tramitar la pensión, es indispensable verificar si se cumplen con los requisitos de elegibilidad:
- Personas que comenzaron su vida laboral antes del 1 de julio de 1997, es decir, quienes cotizaron bajo la ley del IMSS de 1973.
- No se debe estar cotizando a la hora de solicitar la inscripción.
- Contar con al menos 52 semanas cotizadas en el IMSS en los últimos 5 años.
- El registro debe realizarse dentro de un plazo máximo de 5 años después de la baja ante el IMSS.
Cumplidos estos requisitos, el registro puede llevarse a cabo a través de dos maneras:
- En línea, a través de su portal de servicios digitales: https://serviciosdigitales.imss.gob.mx/portal-ciudadano-web-externo/home
- De forma presencial en la Subdelegación correspondiente del IMSS, presentando los siguientes documentos: el escrito libre solicitando el ingreso al régimen, el CURP, el NSS y comprobante de domicilio no mayor a 3 meses.
Aunque la Modalidad 40 es un trámite accesible, no debe tomarse a la ligera, ya que una mala decisión puede afectar el derecho a tramitar la pensión. Aspectos como la validación de documentos o el cálculo preciso de las semanas cotizadas en el IMSS son factores clave para lograr un resultado favorable. Para evitar complicaciones, es recomendable apoyarse en empresas especializadas, como Corporativo Plenia, quienes se caracterizan en analizar el historial laboral de cada persona y diseñan una estrategia personalizada que permita aprovechar al máximo los beneficios disponibles para el retiro.
